El ser y el placer – 2. El balbuceo del ser
—¿Me estás proponiendo sexo? —Bueno, yo… Es que… Te gustan mis relatos, te caigo bien, lo noto, pienso que tal vez… y tú también me caes bien, tú… me gustas, me gustas… mucho… —Ella me miraba con gesto divertido—. Sí, sí, eso es —admití al fin—. Eso …
